Por: Nathalia Vargas Rojas – Nutricionista

Para llevar una alimentación saludable no solo es importante tener en cuenta la cantidad de calorías y nutrientes que se deben consumir al día, también es relevante la funcionalidad o calidad de los nutrientes que componen los alimentos. Las personas deben conocer las propiedades nutricionales de lo que ingieren para aprender a seleccionar mejor lo que consumen día a día.

En este mes del amor y la amistad hablaremos sobre el chocolate y sus beneficios. Para empezar, es importante diferenciar los términos cacao, cocoa y chocolate:

  • Cacao: Es la materia prima del chocolate. Es el fruto de una planta que se llama cacaotero que florece en regiones tropicales. El cacao tiene un sabor amargo, distinto al dulce del chocolate, por lo que algunas personas no toleran una cantidad muy elevada de cacao. Los beneficios en salud del chocolate se le atribuyen a este ingrediente, entre más porcentaje de cacao tenga un chocolate, mayor beneficio tendrá.
  • Cocoa: Hace referencia a los sólidos del cacao que después de un proceso de molienda quedan en forma de polvo.
  • Chocolate: Es la mezcla homogénea de cacao en polvo, pasta de cacao y azúcar. Puede tener añadida también manteca de cacao y, en cualquier caso, debe mantener como mínimo un 35% de los componentes que provienen de cacao. De la mezcla anterior resulta un producto dulce, agradable al sabor, que puede contener una cantidad variable de azúcares y de grasas, por lo tanto, se debe consumir con moderación. Además, se debe verificar qué otros ingredientes componen el chocolate como: Leche, jarabes de maíz, edulcorantes artificiales, sabores artificiales, colorantes, grasas vegetales diferentes a la manteca de cacao, etc.

El chocolate ha sido objeto de acusaciones durante años, para muchos es causante de sobrepeso, caries infantil, problemas metabólicos, migraña, entre otros. Sin embargo, de un tiempo para acá, se han ido reconociendo los beneficios que tiene el chocolate y su ingrediente primordial, el cacao, para la salud.

Estudios recientes revelan el papel protector de los flavonoides (epicatequina) del cacao y del chocolate frente a la enfermedad cardiovascular, en la cual actúa como antioxidante en los vasos sanguíneos previniendo la formación de placas de ateroma (arteriosclerosis). La Universidad de California informa que la epicatequina podría actuar «como una aspirina de baja dosis» en el organismo, ejerciendo una actividad antiplaquetaria y protegiendo frente a un infarto. Además, la grasa saturada de la manteca de cacao, el ácido esteárico, no aumenta el colesterol malo (LDL) al contrario, parece ayudar al hígado a eliminar el exceso de esta grasa en sangre.

Igualmente, su poder antioxidante reduce la producción de radicales libres los cuales tienen la capacidad de alterar las células transformándolas en células cancerosas. Por otra parte, previene daños degenerativos en el cerebro, estimulando las conexiones cerebrales y mejorando la concentración gracias a su adecuada concentración de cafeína y teobromina.  Además, los flavonoides del chocolate crean una capa protectora contra el daño celular causado por el sol, mejoran el flujo sanguíneo de la piel para su adecuada oxigenación y controlan las arrugas.

Por lo tanto, no es cuestión de prohibir su consumo, si no de educar al consumidor sobre los beneficios de las sustancias que componen los alimentos. Para el chocolate la cantidad recomendada es de máximo 20 gr/día y se deben preferir los chocolates con más del 70% de contenido en cacao. Para corroborar que tenga más cacao y menos grasa, pueden fijarse que primero aparezca en los ingredientes la ‘pasta de cacao’ y no la ‘manteca de cacao’. Si se tiene alguna patología que limite el consumo de azúcar, verificar que en la lista de ingredientes no se encuentre el azúcar (sacarosa) en ninguna de sus variedades.

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