En este blog, exploraremos la importancia de la planificación de las comidas y proporcionaremos algunas recomendaciones prácticas para ello. 

Importancia y beneficios 

  • Planificar tus comidas permite mejorar la forma en que te relacionas con ella, es la oportunidad de pensar y construir comidas completas con los ingredientes que te gustan e incluir variedad de grupos de alimentos. 
  • Ahorra tiempo porque ayuda a crear técnicas efectivas para las compras en el supermercado (para evitar compras impulsivas o de último momento) y al cocinar ya tienes identificadas con anticipación cuáles serán tus preparaciones. 
  • Reduce los desperdicios de alimentos. Es más fácil estimar las cantidades de los alimentos que necesitas para tus preparaciones, te permite una compra específica de alimentos minimizando el riesgo de comprar en exceso. Además, eres más consciente de los alimentos que ya tienes en la despensa y nevera para utilizarlos teniendo en cuenta su fecha de vencimiento.  
  • Es una forma de aumentar la creatividad en la cocina. Planear tus comidas te permite visualizar todo lo que se puede preparar con un mismo alimento. 

Recomendaciones prácticas 

  1. Revisa qué alimentos e ingredientes tienes en tu despensa y nevera: esto te ayudará a monitorear su vida útil de acuerdo con la fecha de vencimiento y no comprar en exceso alimentos que ya tienes disponibles.
  2. Explora recetas y alimentos de tu interés: aquí es conveniente explorar recetas que nutricionalmente correspondan a una comida principal (desayuno, almuerzo y cena) o a un refrigerio (snacks de media mañana o tarde) y que preferiblemente incluyan varios de los alimentos que ya tienes disponibles en tu despensa o nevera.
  3. Escribe tu menú o plan de comidas con las recetas que identificaste en la recomendación anterior: puedes hacer esto semanalmente o como consideres más práctico de acuerdo con tus tiempos disponibles para cocinar. Recuerda que una opción puede ser cocinar 1 día para 2 ó 3 días si conservas tus preparaciones de manera adecuada.
  4. Haz una lista de compras: una vez realizada la recomendación anterior, escribe en una lista los alimentos o ingredientes que debes comprar.
  5. Estima las cantidades de cada alimento de la lista que compras: para esto puedes ayudarte identificando la frecuencia con la que usarás este alimento o ingrediente en tu plan de comidas.
  6. Adelanta pasos en las preparaciones: un ejemplo de esto es dejar porcionados los alimentos en la despensa o nevera (de acuerdo con su medio idóneo de conservación) para que al momento de cocinar ya tengas identificadas las cantidades que necesitas.
  7. Procura agendar los momentos donde saldrás a comer a un restaurante, entre otros espacios: para no cocinar demás, recuerda que esto también disminuye los desperdicios de alimentos.
  8. Garantiza la higiene de los alimentos: es fundamental que los alimentos que están disponibles, como los que se van a comprar y las condiciones en que se cocina o prepara las comidas, sean inocuos. Para esto es importante mantener la limpieza, separar los alimentos crudos de los cocinados, cocinar completamente (especialmente las carnes), mantener los alimentos a temperaturas seguras y usar agua y alimentos en condiciones seguras, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.  

Para más información también puedes visitar nuestro blog ¿De qué se compone una alimentación saludable?: https://www.hv.com.co/blog/compone-una-alimentacion-saludable/  

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